martes, 22 de septiembre de 2009

La energía dominicana en cinco años.

El último líder del sistema energético local gastó más de 6 mil millones de dólares y lo dejó todo peor.

Mientras, se abrieron múltiples opciones de carácter energético, ninguna de las cuales se ha ensayado en la RD que debe establecer cuál le permitiría reducir la dependencia petrolera.

Si el Presidente hubiese sospechado que iba a gastar tanto habría abordado la nave nuclear, donde con US$5,000 millones se garantizaba 1,000Mwts baratos. Por suerte no se enteró, porque eso no es para enanos descalzos, sin adecuados recursos financieros, científicos y técnicos.

En termoeléctricas no quedó un Kw. nuevo, y en hidroeléctricas el balance es negativo:

Se terminó la minicentral Las Barias (1Mw) y se construyó la minicentral Magueyal (3Mw).

Se instaló Pinalito, con capacidad de 50 Mw, contratada, igual que Magueyal, a pesar de la oposición de los técnicos y legisladores del PLD, por US$132 millones y registró un costo final superior a US$350 millones.

El proyecto original de Pinalito, estudiado con una inversión de US$600 mil dólares, se convirtió en una aventura tecnológica:

El trazado del túnel recomendado, fue cambiado sin estudios geológicos ni geotécnicos para incorporar arroyuelos previamente descartados por los riesgos que involucran, por lo que se elevó el costo del proyecto y no su capacidad ni su producción energética.

Tenemos así 54Mws. incorporados, mientras por mala operación se encuentran fuera de servicio, desde 2005, una unidad de Jigüey (49Mw), y Aguacate entera (52Mws.); ésta desde el 2007, tras su torpe operación al paso de la tormenta Olga.

Un saldo negativo pues de 52Mws., en hidroeléctricas.

Agréguense los daños agrícolas, humanos y urbanos por la desafortunada operación de Tavera durante el paso de la misma Olga.

En el viento, cientos de aspas y torres están abandonadas por los efectos de la babel burocrática, y habrá que ver si sus propietarios no están dotados de contratos con el Estado que les garantizan dividendos aunque explote el sistema, porque ello no es viable financieramente todavía, como no lo era Cogentric, que cobra siempre aunque no genere.

En el período, internacionalmente, una gran convulsión se produjo en la agricultura, particularmente en la alimenticia, donde más de 200 refinerías de biocombustibles se construyeron en los Estados Unidos y el 70% del combustible vendido tenía algo de etanol.

Los resultados fueron:

a) aumento de precios en los alimentos básicos, lo que desestabilizó a Haití, Egipto y Pakistán, y sembró terror acerca del efecto biocombustible sobre los precios de granos.

b) los bio-combustibles a base de granos casi no impactan en términos de emisiones de CO2.

c) en cambio, si los bio-combustibles se producen en tierras degradadas o con desechos vegetales no se afectan los precios de los granos, se rescatan tierras baldías y el balance ambiental es favorable.

La limitación de la industria de bio-combustibles es pues el empleo de tierras aptas para producir alimentos.

En la RD, Omar Bross a título privado y David Luther, del IDDI, han asumido el desafío: localizaron asistencia en la India para cultivar Jatropha curcas o Piñón de leche, que tiene las condiciones para cubrir el flanco agrícola de la sustitución de combustibles fósiles por productos agrícolas.

El Estado, nada; en cambio ¡ha hecho concesiones solapadas (a dos empresas sobre el mismo terreno) para convertir tierras cañeras en bio-combustibleras!

Publicado en HOY, 23-IX-09

martes, 15 de septiembre de 2009

Un postrecito para el Desayuno de la pasada semana

Aunque no mencionara al Patronato Nacional de Ganaderos en mi pasado artículo, su Presidente se ha dado por aludido, y tomo la alternativa; existe otro problema de orden urbanístico y de responsabilidad ciudadana que me obliga.

El Patronato Nacional de Ganaderos nos ha robado un espacio de la ciudad, donde, en su lenguaje, son intrusos: eso no es suyo y lo ocupan.

Un día bajé al ruedo del Patronato.

Fui a debatir con ellos la conveniencia de que aquel espacio, en proceso de depredación y dilapidación aceleradas, se dedicara al desarrollo de un Recinto Ferial y Centro de Convenciones.

Buscábamos, además de su anuencia, el respeto en el proyecto de lo que ellos entendieran sus intereses creados en el ya largo tiempo de ocupación ilegal del mismo.

Aceptábamos así lo que ellos nunca aceptarían de parte de un intruso ocupante de un espacio de sus fincas, la conveniencia de acordar en las instalaciones que se proyectaran los espacios necesarios para el desarrollo de sus actividades actuales, en mejores condiciones.

No nos sorprendió la desconfianza con que fuimos recibidos, pero tomamos nota de sus requerimientos; tampoco nos sorprendió que no se nos recibiera cuando intentamos visitarles de nuevo para mostrarles la incorporación de sus necesidades al preproyecto reformulado.

Ese vano esfuerzo de carácter personal, donde el gran perdedor ha sido la ciudad, sólo nos impide ser sistemáticos en las evaluaciones del trabajo que realizan los que desde Turismo y desde el Patronato vetaron la operación.

Tratamos de no serlo nunca, y, más delicado que eso, recordar a Gustavo cuando decía: “…..basta con narrar bien y con no hablar nunca de sí mismo.”

Pero tampoco callar, ni dejar que nos callen, porque no tenemos miedo ni de qué avergonzarnos.

Unamuno obvió el insulto de su contradictor, por digresivo.

¡Respaldo a don Miguel!

Digresión aparte, de lo que hablábamos la pasada semana era de los elementos nutricionales del Desayuno Escolar, para el cual, antes que nada, se “incentiva la producción, la participación y el desarrollo de las localidades beneficiarias” y se agobia un ministerio entero con tal intensidad, que su actual responsable, considerando que educar no es alimentar, proclama que ha de sacárselo de arriba (el Desayuno) si encuentra quién lo asuma.

De Alejandrina dijimos que había sido atropellada (reducida a la mínima expresión ministerial) mientras se acusaba de cosas nunca demostradas: contubernio en la asignación de contratos, de sueros lácteos.

Y, además, ¡perdón!, ¡hincados!, que el toque “de trompetas” inicial para ello lo había dado el Patronato, cuando “de mugidos” era más adecuado.

Pero, ¡señores!, es que ni siquiera la leche entera de primera y absoluta calidad contiene los elementos necesarios para la nutrición que se identificaron hace más de doce años.

A eso debe llegarse, a que sólo quienes satisfagan esos requerimientos participen en las licitaciones.

Del elemento sólido, que va desde el bollo hasta el conconete, pasando por el añuga perros y por un pan huérfano de adentro, ni hablar, que esos no tienen Patronato.

Es lamentable, sí, que el Patronato Nacional de Ganaderos no pueda participar en esa necesaria renovación porque vendió la planta procesadora que el Estado le regalara, y sólo le quede invocar la existencia de disposiciones legales o administrativas que, por criterios políticos, como a las mujeres, les asignan cuotas.

PUBLICADO EN HOY, 16-IX-09

sábado, 12 de septiembre de 2009

Patronato de Ganaderos responde juicios de José Israel Cuello


El señor José Israel Cuello ha tenido una dilatada carrera en la política, en la economía y en el periodismo, en el país.

Su nombre ha sido tratado siempre con respeto y consideración.

Su vida ha sido un buen ejemplo de cosas positivas, pero con los ganaderos se ha equivocado.

Ha publicado un artículo que titula El Desayuno Escolar, en el que hace un recuento histórico, tanto nacional como internacional, de lo que ha significado el Desayuno Escolar.

Y dedica dos párrafos para “acabar” con los ganaderos, un grupo de hombres y mujeres que lo único que hacen es dar ejemplo de trabajo, ya que trabajamos de lunes a domingo, en jornadas que comienzan cuando el sol aún no ha salido y termina cuando la luna ya hace sentir sus reflejos sobre la tierra.

¿Qué le hemos hecho, señor Cuello? que no haya sido ofrecerle un respeto que no ha encontrado reciprocidad.

Hace poco tiempo tuvimos el inmenso honor de recibirlo en el Patronato, siendo Usted representante de un grupo extranjero que estaba interesado en los terrenos de la Ciudad Ganadera.

Lo vimos con gran entusiasmo y refiriéndose de manera adecuada al empeño de los ganaderos.

Hoy resulta que los ganaderos “atropellamos” a doña Alejandrina Germán, quien fuera secretaria de Educación, y nos califica de músicos, sin serlos, cuando afirma que el atropello se inició con un toque de trompetas de los ganaderos.

Doña Alejandrina, a quien respetamos como dama, fue como secretaria de Educación, un desastre, un caos, tanto para los ganaderos como para el Desayuno Escolar. Aquí sus dotes de investigador fallaron.

Qué le hemos hecho? distinguido señor Cuello, cuando nos insulta, de manera gratuita, cuando termina diciendo que se debe dejar de lado la ¿ñoñería? de unos ganaderos que aspiran a que les lleven los muchachos a las fincas para que mamen directamente en las ubres de esta ¿novelastra?

Sobre la calidad del Desayuno Escolar y la participación del sector ganadero, escribiremos en otra oportunidad, porque ahora no hay espacio.

El respeto que le teníamos, naturalmente, se ha perdido, pero sería interesante que nos respondiera, qué le hemos hecho, señor Cuello, para merecer este tratamiento tan irrespetuoso e inadecuado.

ERIC RIVEROTT
Presidente
Patronato Nacional de Ganaderos.

Comentarios
1 comentario(s)
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Escrito por: reps01, 12 Sep 2009 9:19 AM
De: República Dominicana
Los "ganaderos" de esste pais son unos vagos y parasitos de los contribuyentes.
Ejemplos:
El local donde estan ubicados fue obsequiado por el gobierno.
Los terrennos de la Ciudad Gandera fue obsequiado por el gobierno.
El subsidio a la leche es con fondos del gobierno.

No es cierto que trabajan de lunes a domingo. La ganaderia en este pais es una entretencion y un medio para abusar de la poblacion dominicana. Todos los "ganaderos" de este pais viven en las poblaciones ninguno vive en sus hatos.

En lo que si tienen razon es que la German fuen no solo un desastre fue un modelo de corrupcion donde ella se beneficio de la empresa LADOM de la cual recibio mucho dinero.

El Desayuno Escolar

Desde el primer Programa de Alimentación Escolar enunciado en 1943 y en 1949, cuando se establecen “Juntas depositarias de los fondos pro-desayuno escolar” y se crea un “Comité Nacional del Desayuno Escolar” hasta el atropello a Alejandrina Germán que se inició con el toque de trompetas de un grupo de ganaderos, el Desayuno ha sido de todo, menos un Desayuno Escolar propiamente dicho.

Salvo, en el recuerdo poetizado de Hugo González que otorga el puertoplatañismo auténtico a “…si compraste un libro de Mantilla donde Puyans, bebiste chocolate Trópico y usaste uniforme caqui, corbata negra y sombrerito de guardia en la escuela Antera Mota……….”

En 1943 de la ley inicial, la CARE (Cooperativa Americana de Remesas del Exterior), en manejo de excedentes de producción norteamericanos, firmó con el Gobierno Dominicano para un programa a establecer con sus donaciones y recursos locales para su administración.

Aquello se cultivó en el recuerdo de Hugo, y de muchos otros, porque Trujillo montó el Trópico, con leche americana, chocolate dominicano y un dinero para él.

¿Cuándo murió el Trópico? Tal vez Hugo lo recuerda. Pero murió antes que Trujillo, porque los excedentes norteamericanos de leche se redujeron, y su finca no daba tanta leche. (¡El Jefe coge cualquier calumnia!).

Después de muchas cosas, en 1966 se creó la “Dirección General de Alimentación y Nutrición Escolar” como “Comisión Técnica”. No hubo desayuno, ni comisiones, sólo Comisión; ni leche, sólo botellas, sin leche.

No así en 1987, cuando vuelve CARE a la carga en zonas limitadas, al “PAE-Fronterizo”, y se entregó alimentos a esas escuelas hasta que se agotó en1994.

Antes, en 1992, se ensayó una nueva estructura “Urbano Marginal”, lo que engarzó con el Plan Decenal de Educación, que concibió eso “como una de las herramientas para fomentar la permanencia de alumnos en el aula, a través de la mejoría de las condiciones de salud y nutrición de la población infantil y adolescente”.

Junto al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas no solamente se retomaron las acciones de CARE, sino que primero se midieron los requerimientos nutricionales imprescindibles en las distintas zonas y para cada una se diseñó un SOPORTE sólido y un SOPORTE líquido que satisficieran esos requerimientos.

Todo lo cual se ha tergiversado y resumido en un bizcocho, pan o conconete, junto a una ración dubitativa de leche, material que llega a las escuelas fuera del horario, interrumpe las precarias clases, y debe rendir para el magisterio, la vecindad, los compañeros de la base, así como las parentelas colgantes de toda precariedad.

Le llaman “PAE-Real” desde el 2000, tras los ensayos pertinentes de una máquina peruana capaz de hacer mangú con plátanos salcedences, “como una iniciativa para suministrar raciones alimenticias de producción local a los escolares de zonas pobres y principalmente rurales, donde se incentive la producción, la participación y el desarrollo de las localidades beneficiarias”.

En norteamérica, del desayuno escolar, con requerimientos nutricionales por encima de todo, surgieron las hojuelas de maíz (“corn flakes”), portadoras de los complementos nutricionales requeridos, que junto a una leche entera y a las frutas conforman la dieta adecuada de sus estudiantes.

A ello es necesario volver, al cumplimiento de los requisitos nutricionales establecidos y dejar de lado la ñoñería de unos ganaderos que aspiran a que les lleven los muchachos a las fincas para que mamen directamente en las ubres de esta novelastra.

PUBLICADO EN HOY, 09-IX-09

sábado, 5 de septiembre de 2009

Angustias de un querer ser servidor público


Las angustias del político las conocemos: si su partido gana, a arrasar tocan; si su partido pierde, a medrar sea: cerca del poder, si es posible o en una entidad internacional, de las que ya constituyen el asiento alternativo del desplazado, o en una ONG si ese fue su origen, cuando no a disfrutar lo suyo si la acumulación fue suficiente como para un descanso mientras el poder vuelva a asomar en lontananza.

La situación es distinta para aquellos muchos que tienen vocación de servicio, o que su formación profesional no tiene un mejor empleo fuera de la administración pública, y se presentan situaciones de cambios de gobierno, o de simples cambios del incumbente.

Se hacen apetitosas sus posiciones, ganadas por la capacidad demostrada o por la simple acumulación de años en lo que llega la oportunidad de demostrar una capacidad que nunca ha tenido ocasión de ponerse a prueba.

Apetitosas para los fines del movimiento de tropas que conlleva una sustitución masiva de funcionarios menores, a lo que está autorizado el nuevo dueño de la Cartera o del simple Monedero de una Dirección General, sujeto que suele llegar al cargo por lo general incapaz para su desempeño.

Necesita reclutar rápidamente lealtades que les deban las posiciones, y les hagan las cosas para lo cual no tienen ni la más ligera sospecha.

La práctica, en principio sólo policial, de llegar a la incumbencia con el equipo propio y arrasar con todo, se ha extendido a cargos menores de la administración pública, y ya permea la privada.

Los funcionarios de hoy cargan con sus militantes y sus militares, sus parentelas y amiguetes, sus guardaespaldas y celuleros, sus asistentes y secretarias inasistentes, sus chóferes y arlequines, etc., todos los cuales se mueven agrupados cuando se producen cambios o sustituciones.

La pasada semana se hizo sentir vía red celular el crujir dental de algunos apóstoles de la administración pública, cuya carrera jamás se ha garantizado y cuya inamovilidad dependía en esos instantes terribles y angustiosos de una llamada a la mamá de la prima de una muchacha que tuvo amores con el hijo mayor del primer matrimonio de quien llega con su tropa dispuesta a la toma de la ciudad amurallada, llamada que sólo podía hacer el yerno de una vecina siempre dispuesta a la solidaridad, pero que estaba fuera de la ciudad, yerno que es amigo no sólo de esa muchacha, sino que del hijastro de un funcionario palaciego, de los que hace decretos.

Y, así, hechos los debidos amarres con las distintas soguitas y contactos, retorna la paz al alma, la tranquilidad al hogar, la esperanza de una jubilación para la que falta no más de un lustro, y, sobre todo, la ilusión tantas veces defraudada de que el designado pueda recibirle en las próximas semanas para explicarle los planes que ninguno de sus predecesores ha entendido o lo ha dado curso, simplemente porque no le alcanzó el tiempo para el desarrollo de sus propias metas cuantitativas.

Con la esperanza renovada de que se aplaquen los ánimos y se pueda trabajar en paz hasta las próximas elecciones.