jueves, 17 de diciembre de 2009

De lo que dice el nuevo contrato con Barrick

15 Diciembre 2009, 10:04 PM

Un “alicate eléctrico”, llegó a la conclusión, después de conocer el contrato modificado, de que la Barrick pagará lo que le dé la gana por la explotación del oro en Pueblo Viejo, “y, cuando le dé la gana”.

Un mecanismo sencillo de cobros para el Estado –dice- sería la Regalía o Retorno Neto de Fundición (RNF), pero, siendo en base al precio de los minerales en el mercado de NY (algo verificable y que Barrick no puede manipular, fácilmente) así como a los costos de producción, quedan abiertas todas las posibilidades, y un chin más.

El Contrato no establece el monto de las inversiones o de los gastos operativos, ni el Estado tiene mecanismo alguno o estructura de supervisión o fiscalización para verificarlos.

Se limitará a recibir un informe auditado (¿Enron/Arthur Andersen?) al final de cada año, luego de que inversiones y gastos hayan sido realizados.

En los “gastos operacionales” no se mencionan empresas vinculadas, ni se limitan costos.

En el sector eléctrico, por la rehabilitación de las plantas de Itabo, hubo sobrevaluación de US$20 millones donde los trabajos fueron realizados por una empresa vinculada al accionista privado, que es hoy el único socio privado.

Unión Fenosa, en Edenorte y en Edesur, también sobrevaluó.

La cantidad de deducibles financieros que se aceptan como gastos son tantos como para que la recuperación de la inversión y la rentabilidad del 10% tiendan al infinito en el eje del tiempo.

Contra ello, opera el precio internacional del oro, que puede ser alto por un rato.

Barrick puede hipotecar o vender toda la concesión e inversión, sin que el Estado pueda objetar nada, ni derivar impuestos de las ganancias de capital, como aconteció cuando Barrick compró la concesión a Placer Dome.

Una rentabilidad de 10% anual en términos de Tasa Interna de Retorno de la inversión, es baja para cualquier proyecto, y es señuelo cuando no se limita el apalancamiento, el monto mínimo de capital propio (equity) que deben aportar los inversionistas y el monto máximo de financiamiento que pueden tomar.

Si la inversión a realizar fuera a hacerse con 100% de aporte de capital de los inversionistas, la TIR fuera superior al 15% anual.

Como no es el caso, el señuelo vende la idea de que se hace un favor a la RD al asumir esto con baja rentabilidad, aunque privilegian ese retorno al pago de regalías o impuestos.

Ya veremos en cuánto dirá Barrick que terminó su inversión, que superará el monto consignado en el Estudio de Factibilidad y los gastos mayores realizados con vinculados, lo que es trasiego de recursos en perjuicio de la Nación dominicana.

Mientras, “A excepción de los impuestos relacionados con la nómina (que descuenta la empresa a los empleados) Pueblo Viejo Dominicana Co. no estará sujeta a Otros Tributos, incluyendo nuevos impuestos, tasas, contribuciones, derechos, aranceles, tarifas, entre otros.”

Comenzará a pagar lo cantaleado cuando: “(i) …. haya obtenido una Tasa Interna de Retorno de 10% con respecto al Proyecto al cierre de su año fiscal.”

Y, “(ii) …. haya recuperado un Flujo de Efectivo neto positivo generado por el Proyecto después del inicio de la Producción Comercial, ….. independientemente de que los desembolsos sean pagados por medio de capital o de préstamos…….”

O sea, cuando le venga en ganas.

jueves, 10 de diciembre de 2009

No me quiten lo vivido

El artículo de la pasada semana acerca de los avatares del contrato con Falconbridge, como una aproximación a lo que ha de significar un debate por la presencia de Barrick en el escenario nacional mereció dos comentarios, concurrentes.

Por el Congreso pasaron, sin debates, el Contrato Básico vigente y su honda modificación con presencia en una y otra circunstancia de mayorías distintas, tanto como los poderes ejecutivos que los sometieron.

El primero, emitido por “David” a las 7:08 de la mañana dice: “Espero de un documentado analista una posición defensora del interés nacional, no una mera narración, lo que contemporiza con la entrega inmisericorde del estratégico oro y el componente ambiental que destruirá los alimentos producidos aguas abajo. Veo al articulista flotar.”

“Piculín” a las 3:20 de la tarde, quizás inspirado en el anterior, concurre con “Por favor, alguien que traduzca todo lo que este “conocedor” ha dicho aquí. Cada día más pienso que Pedro Henríquez Ureña tenía razón cuando decía que la “síntesis”, más que el análisis mismo, es a lo que todo crítico debe aspirar. Tome nota Cuello.”

Ambos lectores piden más, y ello es bueno, como difícil es hacer síntesis sin fundamentar, en 560 palabras.

Siendo útil la “narración”, pregunto ¿Qué fue lo malo de la Rosario?

Pudo ser el contrato; pudo ser la compra, en la que se pagó lo que Rosario estimaba ganar en la vida útil de los óxidos de la mina, que era el límite de su concesión; fue sí la explotación irresponsable de los materiales intermedios y sulfuros, por parte del Estado, que ha destruido implacablemente los alimentos producidos aguas abajo y hasta la vida en la Bahía de Samaná.

El país está obligado hoy a explotar esos recursos, por concesión o sin ella, precisamente por la irresponsabilidad con que los gobiernos manejaron una mina a cielo abierto que contamina de múltiples maneras, y no sólo por los precios extraordinarios del oro.

Elvira Lindo, en El País español del día, afirmaba “No sé cuál es el filtro que tienen las opiniones de los lectores, a veces me da la impresión de que ninguno. Sé, eso sí, el filtro que yo tengo cuando escribo, ese filtro se llama educación [………..] escribir un mensaje en digital debiera ser algo importante; en algunos países, incluso la publicación de una carta se puede incluir en el currículo profesional, y es prestigioso para un periódico que las cartas tengan altura.”

Al Estado Dominicano de don Antonio Guzmán le salió bien la compra de la Rosario y la explotación de los óxidos contenidos en ella, porque los precios se dispararon; al país le salió mal porque se siguió trabajando la mina de manera irresponsable.

De todos los que administraron aquello, sólo tenía estatura para hacerlo el Prof. Enrique Vidal y Vidal, el resto nunca debió estar allí y ellos son los responsables directos del desastre ecológico acumulado.

El Estado peledeísta que asume la responsabilidad de concertar la explotación actual con la Barrick, firmando un contrato de rodillas, puede irle bien en términos financieros a pesar del privilegio otorgado de recuperación de inversiones en primer lugar, porque los precios del oro han subido considerablemente en el mercado y porque el ajuste de las referencias de valores monetarios ha de durar un rato, en el cual ese metal es la agarradera.

Para la conservación del ambiente el precio a pagar es uno: la eterna vigilancia.

Comentarios
2 comentario(s)
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Escrito por: Alejandro, 9 Dic 2009 5:42 AM
De: República Dominicana
Buena respuesta Jose Israel Cuello, si no se explotaba el daño ecologico era continuo, para explotarla el estado carecia de los recursos, entonces la unica salida menos onerosa era negociar una explotacion y eso es lo que se ha hecho, lograr menos beneficios para remedar los errores de gobiernos anteriores, especialmente el del PRD cuyos economistas hoy critican el contrato olvidando las responsabilidades de sus administraciones. Muy bien Jose Israel Cuello.
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Escrito por: David, 9 Dic 2009 12:35 PM
De: República Dominicana, Barahona, Republica Dominicana
Gracias por la ponderacion a mis comentarios, soy un campesino de Barahona que me atrevo a interrumpir la sapiencia de grandes analistas.Espero siga profundizando mas sobre el tema. EL CONTRATO CON LA BARRICK RECOGE LOS EFECTOS DE LAS CUPULAS PARTIDARIAS QUE IGNORAN LA FILOSOFIA Y LA POLITICA NACIONAL APRENDIDAS EN NUESTRAS VIDAS, LAS GENERACIONES PRESENTES Y FUTURAS NECESITAN UN ANALISIS MAS INCISIVO AL RESPETO,USTED PUEDE LA SOCIEDAD LO DE

jueves, 3 de diciembre de 2009

El precedente de Falconbridge

1 Diciembre 2009

El contrato inicial de Falconbridge muy pronto se demostró infuncional, y a pesar de ello normó la explotación por mucho tiempo. En él:

a) La inversión estaba compuesta, en dólares, por:

1.-Capital, de 25 millones.

2.-Préstamo de Loma Co. de 180 millones, con vencimientos variables hasta 20 años.

3.-Préstamo del Banco Mundial con garantía del Estado Dominicano, de 25 millones, a 20 años.

b) La empresa asumió su producción energética, con un oleoducto propio de Haina a los generadores en Bonao.

c) El Estado otorgó un régimen de depreciación acelerada para los equipos y maquinarias.

Los resultados no se hicieron esperar, imbricado como fue el inicio de operaciones con el primer espasmo de precios petroleros, así como con la elevación de las tasas de interés sobre el dinero.

Ese par de fuerzas aplicado sobre la operación llevó el proyecto al colapso en sus primeros años, e hizo desaparecer cualquier ilusión del Estado en ingresos provenientes de aquello que producía para pagarse a sí mismo exclusivamente: su energía, sus préstamos, su capital, y 1,900 trabajadores y empleados aposentados en la zona, con una vida mediocre.

Cuando el PRD ganó las elecciones de 1978, llevando entre sus ofertas de campaña “la revisión de todos los contratos con empresas extranjeras” y encargó al vicepresidente, Jacobo Majluta, de la dirección de las empresas estatales, lo que le daba una banqueta en el Consejo de Directores de la empresa, sus ejecutivos pensaron que la nacionalización venía, y se prepararon los planes de repliegue.

No fue así, el flamante vicepresidente se limitó a exigir la elevación de los emolumentos asignados a los directivos del consejo como retribución a sus presencias en las reuniones periódicas.

Más nada.

Pero, cuando el rinoceronte se despertó unos ocho años después, mientras se “esperezaba”, sacó un instante para decirles que si ellos no ganaban nada con la mina, ni el Estado tampoco, lo mejor era cerrarla para cuando por lo menos uno de los dos ganara.

Luego, con un nuevo contrato, nuevos precios, nuevos mercados, nuevos costos, la explotación se reinició.

Mientras, la empresa vivió de vender energía a la CDE.

¿Qué diferenció el segundo contrato del primero?

Lo diferenció el establecimiento de un royalty por la cantidad de material explotado.

En el caso Barrick pasa todo lo contrario.

La primera versión, firmada con Placer Dome, incluía la previsión del pago por material explotado.

La segunda, renegociada con Barrick Gold, no lo contiene, ni establece límites al apalancamiento de la inversión (relación entre el capital y el financiamiento bancario), ni tampoco ingresos adicionales para el concedente en función del precio de los minerales extraídos al venderse.

Ahí está el meollo del asunto.

Con las tasas de interés de hoy y con las reservas comprobadas de minerales existentes en Pueblo Viejo, a la empresa le será fácil conseguir los financiamientos necesarios y apalancar adecuadamente la operación, lo que le permitirá un pago rápido de la inversión total, recuperando la suya antes de cinco años.

Para eso están los contables y sus depreciaciones, los gastos operativos y de mantenimiento así como todos sus etcéteras representativos.

Después que todo eso acontezca, el Estado comenzará a recibir participaciones adicionales en las ganancias de la empresa.

Para que sea así interpuso en su tiempo sus buenos oficios el poder imperial en la persona de Bush.




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Escrito por: David, 2 Dic 2009 7:08 AM
De: República Dominicana, Barahona, Republica Dominicana
Espero de un documentado analista una posicion defensora del interes nacional ,no una mera narracion lo que contemporiza con la entrega inmisericorde de del estrategico oro y.El componente ambiental que destrira lo alimentos producidos aguas abajo, Veo al articulista flotar
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Escrito por: piculin, 2 Dic 2009 3:20 PM
De: Saint Vincent and the Grenadines
Por favor, alguien que traduzca todo lo que este "conocedor" ha dicho aqui... Cada dia mas pienso que Pedro Henriquez Ureña tenia razon cuando decia que la "sintesis", mas que el analisis mismo, es a lo que todo critico debe aspirar. Tome nota, Cuello.